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Cómo creamos el sistema LEGO® SMART Play™

Cómo creamos el sistema LEGO® SMART Play™

Quizá hayas escuchado rumores locos sobre nuestro nuevo sistema LEGO® SMART Play™, como que va a redefinir por completo el LEGO System in Play o que es nuestra mayor innovación desde la primera minifigura LEGO en 1978.  


Estamos aquí para decirte… que todo es verdad.

A partir de 2026, el sistema LEGO SMART Play revolucionará la forma de jugar con los sets LEGO. Hará que las creaciones cobren vida y reaccionen de forma precisa en función de cómo jueguen los niños, todo eso sin necesidad de usar pantallas. En resumen, son bricks LEGO interactivos. 

¡Vamos a adentrarnos en la increíble aventura en la que se convirtió el desarrollo del brick LEGO de alta tecnología más mágico que hayamos creado!

El punto de partida

Hace alrededor de una década, nos reunimos para idear una dimensión completamente nueva de juego con LEGO. En 2017, llevamos a cabo diversos estudios que nos permitieron conocer que los niños buscaban una nueva forma de juego físico con sus juguetes que debía cumplir tres puntos clave.

En primer lugar, los niños querían un juguete que les permitiera jugar con sus amigos.

En segundo lugar, era importante que sus acciones tuvieran significado y que el juego respondiera en función de ellas.

Y, en tercer lugar, los niños deseaban una experiencia que evolucionara con el tiempo y se adaptara a su forma de jugar.

Para cumplir con estos requisitos, necesitábamos un equipo capaz de tomar todo lo que había contribuido al éxito del juego con LEGO y combinarlo con innovaciones que lo llevaran a una nueva dimensión.

Reunimos a un equipo de expertos de distintos ámbitos, como videojuegos, ingeniería electrónica, diseño industrial, experiencia de usuario, arquitectura, computación y sonido, entre muchos otros. Como puedes imaginar, surgieron muchas ideas. Sin embargo, hubo una que se repitió una y otra vez:

hacer que el juego con LEGO cobrara vida.

Queríamos dar vida a los modelos construidos con bricks LEGO y lograr que reaccionaran con precisión según la forma en que se interactuara con ellos; es decir, que contaran con las funciones inteligentes necesarias para reconocer a los distintos personajes a su alrededor y darle verdadera continuidad al juego. Esto implicaba adentrarnos en un territorio inexplorado en el mundo de los juguetes.

El dilema de las pantallas

Durante las primeras etapas de desarrollo, experimentamos brevemente con el uso de cámaras para desencadenar ese tipo de reacciones. Sin embargo, eso habría requerido el uso de dispositivos inteligentes, que podrían desviar la atención de la experiencia de juego físico. 

En lugar de eso, nos planteamos el reto de crear una alternativa a las pantallas: algo que permitiera la interacción física de maneras que hasta entonces no se consideraban posibles.

Prototipos… y más prototipos

Creamos cientos de prototipos de juego.

Para que este proyecto se convirtiera en un éxito, debíamos estar seguros de que permitiera incorporar nuevos tipos de juego de forma muy amplia, sin desviarnos de la esencia del LEGO System in Play. Y bueno, ¡nos dedicamos a fabricar bricks! Así que optamos por esa opción. 

Sin embargo, para definir qué funciones debían incluir los nuevos bricks, intentamos añadir una capa de interactividad a…, bueno, prácticamente cualquier producto que puedas imaginar del portafolio de LEGO. Ampliamos los patrones de juego existentes y experimentamos con otros completamente nuevos. Esta etapa de exploración y descubrimiento se extendió durante meses de ires y venires entre el equipo de diseño de juego y nuestros ingenieros.

El delicado equilibrio de la tecnología

Una de las cosas de las que nos dimos cuenta durante la creación de todos estos prototipos es que teníamos que lograr que la tecnología resultara invisible para que la atención se centrara en el verdadero juego con LEGO. Por lo tanto, teníamos un problema.

Teníamos que crear algo capaz de integrar la tecnología necesaria para cobrar vida e interactuar sin que esta se convirtiera en el factor dominante ni limitara la creatividad de los niños. Hoy, puedes ver los beneficios de mantener la tecnología en segundo plano cada vez que un niño juega con un LEGO SMART brick.

Resulta verdaderamente mágico tomar un brick o una minifigura LEGO y lograr que reaccione de manera espontánea, dinámica y precisa en función de la forma de jugar. Y todo eso sin la presencia de pixeles o cámaras y sin apenas elementos tecnológicos visibles. Sin embargo, en ese momento la pregunta era más bien la siguiente: “¡¿Cómo rayos vamos a integrar todo esto en un brick 2x4?!”.

 

Tecnología invisible

Te preguntarás cómo logramos “meter” TODA esa tecnología en un pequeño brick compatible con tantos sets LEGO como fuera posible. Lo logramos gracias a varias soluciones SMART.

Por ejemplo, debíamos evitar el uso de cables para cargar los bricks, en parte para minimizar el tamaño. Así pues, en lugar de tener que conectarlos, los SMART bricks se cargan mediante una bobina (similar a la de un cepillo de dientes eléctrico).

Después, nos dimos cuenta de que la bobina también podía usarse para detectar etiquetas SMART. Y, al utilizar varias bobinas, el SMART brick podía identificar qué etiqueta estaba más cerca de cada una. Puede parecer sencillo, pero lo que logró el equipo responsable de esta innovación fue realmente extraordinario: inventaron desde cero un sistema completo de posicionamiento.

Gracias a esto, los SMART bricks conocen con gran precisión la posición relativa de otros SMART bricks, etiquetas SMART o minifiguras SMART que se encuentren a su alrededor. Esto les permite reaccionar a la presencia de otros componentes y saber exactamente dónde están, incluso si se han torcido, sacudido, lanzado…, ¡lo que sea que se te ocurra!

Salvados por la campana

La invención de un sistema de posicionamiento fue un descubrimiento verdaderamente milagroso (y tenemos nuestro portafolio de patentes para demostrarlo), pero casi no llega a ver la luz.

Después de varios años de trabajo infructuoso, nos pusimos una fecha límite: si para entonces no lográbamos que funcionara, volveríamos a empezar desde cero. El día llegó y, esa mañana, con algunas reservas, acordamos descartarlo. Sin embargo, el equipo no pudo resistirse a hacer un último intento. Y aunque no lo creas, ¡el sistema de posicionamiento cobró vida esa misma tarde!

El chip mágico

La ventaja de saber que estábamos intentando hacer algo que nunca antes se había hecho… es que éramos conscientes de que jamás se había hecho. Por eso, a la hora de crear el chip (el cerebro del SMART brick), tomamos la decisión más audaz posible.

A menudo, las nuevas tecnologías se construyen a partir de chips ya existentes. Sabíamos que usar un chip de ese tipo nos ahorraría mucho tiempo y dinero, pero también teníamos claro que no era la decisión correcta. Por eso, decidimos crear un chip ASIC de silicio, diseñado especialmente para nuestras necesidades. Era más pequeño que una espiga LEGO estándar y contaba con un diseño a la medida para las tareas asociadas con la experiencia LEGO SMART Play.

El día que recibimos el primer chip ASIC especial en la oficina fue muy emocionante. Llegó alrededor de la 1 de la tarde y no podíamos esperar hasta el día siguiente para empezar a trabajar con él. “Bueno, solo un par de horas…”, nos dijimos. 


¡Y de pronto eran las 2:30 de la madrugada! Ese fue el momento en el que terminamos de armar por completo el primer brick con audio que funcionaba de verdad: ¡había nacido el primer SMART brick! Todo eso, acompañado de mucha pizza.

Los sonidos del juego

Una de las partes más emocionantes del SMART brick son los sonidos que puede reproducir. Hay varias minifiguras SMART con distintos estados de ánimo y reacciones, y gracias al SMART brick puedes escucharlas. Las etiquetas SMART le indican al SMART brick qué sonidos imitar, desde vehículos, naves espaciales, animales y personajes hasta efectos especiales.

Además, el SMART brick también reacciona según cómo lo muevas o lo gires. Gracias a esto, los sonidos que puede hacer son casi infinitos. Normalmente, cada sonido necesitaría su propia pista de audio, pero nosotros decidimos hacerlo de otra manera.

Al descomponer un pequeño conjunto de sonidos en sus elementos básicos, podemos ajustar con precisión sus frecuencias y amplitudes para lograr resultados finales que suenan completamente distintos.

Puede que escuches a nuestro SMART brick sonar como una avioneta o como la descarga de un baño… sin darte cuenta de que, en realidad, ambos usan los mismos sonidos base. A eso lo llamamos un paisaje sonoro sintético, lo que significa que un SMART brick puede generar un número ilimitado de tipos de sonidos. Esta característica será superútil cuando creemos futuros sets LEGO SMART Play…

¿Por qué elegimos LEGO® Star Wars™? 

Tuvimos un intenso debate interno sobre cómo debía ser el lanzamiento de la experiencia LEGO SMART Play. 

Uno de los motivos de la elección fue que, por lo general, no es necesario presentar Star Wars™ a los niños. Es algo totalmente natural para muchos de ellos. Eso significa que, a medida que exploran las innumerables posibilidades de la plataforma LEGO SMART Play, no tienen que centrarse en pensar cómo es la galaxia en la que se desarrolla el juego. Comprobamos que ofrecer a los niños este punto de partida resulta mucho más eficaz a la hora de familiarizarse con la plataforma SMART Play que partir de cero. La conexión que tienen con los personajes les ayudó a dejar volar su imaginación. Sabían cómo usar las naves espaciales en las batallas y les entusiasmó escuchar el inconfundible sonido del caza TIE.

Juego de batalla

En relación con este tema, nos emocionó especialmente compartir la función de “juego de batalla” con los niños durante las pruebas. Las primeras versiones de esta función seguían un guion muy estricto y los niños podían hacer un montón de cosas durante la batalla para intentar ganar.

Y a los niños les encantó… durante un rato. Sin embargo, cuando hicimos que el juego fuera más sencillo y menos rígido, el interés de los niños fue mayor durante mucho más tiempo.

Nos dimos cuenta de que, aunque a los niños les gustaba tener un punto de partida como Star Wars, cuantas menos cosas definiéramos a partir de ahí, más posibilidades de exploración y creación propia les ofrecía la tecnología SMART Play.

Ese es el propósito de la experiencia LEGO SMART Play: proporcionar a los niños las herramientas y el espacio que necesitan para crear historias que nunca pensaron que fueran posibles usando solo bricks físicos.

Parece que hay un montón de innovaciones tecnológicas…

Así es. Se registraron nada menos que 25 (¡veinticinco!) patentes. En su momento cumbre, la línea de producción del brick de audio tenía una longitud equivalente a siete camiones escolares en fila y contaba con alrededor de 160 estaciones de trabajo.

Era un nivel de producción técnica nunca antes visto en The LEGO Group.

¿Por qué dedicamos todo este esfuerzo? Porque creemos de verdad que dimos un paso adelante para definir el futuro del juego infantil. No pensamos solo en uno o dos años, ni en los próximos sets: pensamos en el siglo de juego que está por venir.

Y es una aventura que apenas comienza.