1. Construcción creativa con LEGO
Habilidades sociales para niños: Compartir, autoexpresarse, adquirir autoestima.
Esta actividad consiste en animar la construcción libre, que refuerza las habilidades sociales de los niños de diversas maneras, algo de lo que hablaremos más adelante.
Quizá sea mejor abordar esta idea con tu peque antes de que lleguen sus amigos a jugar, para que sea él o ella quien sugiera el juego. También vale la pena mencionar que, cuanto más grande sea el grupo, ¡más grandiosos serán los resultados!
Es muy sencillo.
Haz que todos escriban sus propuestas de temas para construir en pedazos de papel (por ejemplo, música, comida, moda, animales, etc.). Pon todos los papeles en un tazón, toma una de las sugerencias, echa a andar un cronómetro, ¡y pon a todos a construir con los bricks LEGO que tengas!
Cuando el cronómetro indique que se agotó el tiempo, asegúrate de que todo el mundo tenga la oportunidad de compartir su creación con el resto de los constructores, explicando sus características más interesantes. Compartir es una de las mejores partes de este juego, y es también la etapa en la que se usan las habilidades sociales, ¡y se forman lazos de amistad!
Como persona adulta, puedes orientar todas las observaciones para que sean positivas. Si, por ejemplo, un niño empieza a expresar sus opiniones de una manera que roce en la burla, puedes hacerle ver con calma cómo se sentiría si recibiera esos comentarios y recordarle cómo ser amable dando refuerzos positivos a los niños que hagan aportaciones agradables.
Aunque pueda parecer incómodo, mantener la calma y la compostura ante un comportamiento desafiante como ese puede ser un gran ejemplo de resolución de conflictos del que pueden aprender los niños. Este tipo de bucles de retroalimentación tal vez sea lo más parecido a la resolución de conflictos que podemos presentar a los peques.
La idea puede replicarse con todo tipo de tareas creativas, como dibujar, pintar o escribir. ¡Incluso puedes incorporarle música a la sesión!