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Actividades divertidas para ayudar a los peques a hacer amigos

Actividades divertidas para ayudar a los peques a hacer amigos

Los humanos somos criaturas sociales por naturaleza. Eso explica por qué los amigos son una parte tan importante del desarrollo de los niños.

Además de ser una fuente inagotable de recuerdos entrañables, los primeros amigos potencian las aptitudes emocionales y las habilidades sociales de los más jóvenes, algo que tiene un valor enorme en etapas posteriores de la vida.

No obstante, como lo saben muchos padres, no siempre es tan fácil como decirle a tu peque que vaya y haga amigos. Hay niños que necesitan más ayuda, y es ahí donde creemos que nosotros (y quizá algunos de nuestros amigos de LEGO® Friends) podemos ayudar a hacer la diferencia.

Pongámonos manos a la obra con algunas actividades encaminadas a potenciar las habilidades sociales de tu peque.

1. Construcción creativa con LEGO

Habilidades sociales para niños: Compartir, autoexpresarse, adquirir autoestima.

Esta actividad consiste en animar la construcción libre, que refuerza las habilidades sociales de los niños de diversas maneras, algo de lo que hablaremos más adelante.

Quizá sea mejor abordar esta idea con tu peque antes de que lleguen sus amigos a jugar, para que sea él o ella quien sugiera el juego. También vale la pena mencionar que, cuanto más grande sea el grupo, ¡más grandiosos serán los resultados!

Es muy sencillo.

Haz que todos escriban sus propuestas de temas para construir en pedazos de papel (por ejemplo, música, comida, moda, animales, etc.). Pon todos los papeles en un tazón, toma una de las sugerencias, echa a andar un cronómetro, ¡y pon a todos a construir con los bricks LEGO que tengas!

Cuando el cronómetro indique que se agotó el tiempo, asegúrate de que todo el mundo tenga la oportunidad de compartir su creación con el resto de los constructores, explicando sus características más interesantes. Compartir es una de las mejores partes de este juego, y es también la etapa en la que se usan las habilidades sociales, ¡y se forman lazos de amistad!

Como persona adulta, puedes orientar todas las observaciones para que sean positivas. Si, por ejemplo, un niño empieza a expresar sus opiniones de una manera que roce en la burla, puedes hacerle ver con calma cómo se sentiría si recibiera esos comentarios y recordarle cómo ser amable dando refuerzos positivos a los niños que hagan aportaciones agradables.

Aunque pueda parecer incómodo, mantener la calma y la compostura ante un comportamiento desafiante como ese puede ser un gran ejemplo de resolución de conflictos del que pueden aprender los niños. Este tipo de bucles de retroalimentación tal vez sea lo más parecido a la resolución de conflictos que podemos presentar a los peques.

La idea puede replicarse con todo tipo de tareas creativas, como dibujar, pintar o escribir. ¡Incluso puedes incorporarle música a la sesión!

2. Pasatiempos sociales

Habilidades sociales para niños: Trabajo en equipo, escucha activa, respeto a la diversidad.

Los niños más tímidos suelen necesitar estructura a la hora de asumir el papel de amigos si no se sienten cómodos iniciando interacciones sociales.

Es ahí donde puede ser de gran ayuda que tu peque participe en actividades grupales disponibles a nivel local, como coros, orquestas, clubes de teatro o equipos deportivos. El hecho de que estén orientadas a lograr un objetivo quita a los niños la presión de tener que estar listos para socializar desde el primer momento, lo que les permite forjar amistades de una manera más natural.

A tu peque también le resultará útil rodearse de niños de orígenes diversos, pero con al menos un interés común. Por eso es importante que lo incluyas en el proceso de tomar la decisión en vez de hacerlo por él.

3. Practicar el contacto visual

Habilidades sociales para niños: Escucha activa, comunicación no verbal, empatía.

Los niños hacen lo que nosotros hacemos, no siempre lo que nosotros decimos. Como cuidadores, eso nos abre una oportunidad para apoyarlos en casa poniendo en práctica habilidades sociales útiles que puedan mejorar su desempeño forjando amistades cuando no estemos allí para ayudarlos.

Empecemos por lo básico: el contacto visual. Esta es la base de casi todas las interacciones sociales. Los papás podemos fomentar esta conducta guardando los teléfonos cuando estemos hablando o jugando con los niños, o proponiéndonos activamente mantener el contacto visual. Ten en cuenta que convertirlo en algo automático para ti (¡y para tu peque!) podría tomar algo de tiempo.

Si tu peque aún es un bebé, puedes servirte de juegos, como taparte la cara fingiendo que no lo ves, y después descubrirte, para animarlo a acostumbrarse al contacto visual.

Si es un poco mayor y le cuesta trabajo mantener el contacto visual, intenta no forzarlo a hacerlo, pues es casi seguro que eso tendrá un efecto contrario al deseado. En su lugar, ten paciencia y recompénsalo con un refuerzo positivo. Es mucho mejor decirle a un niño: “Me encanta que me mires a los ojos cuando hablamos, me ayuda mucho a saber que me escuchas”, que: “¿Por qué evitas mirarme?”.

¡Una actividad divertida que puedes probar es pintarle la cara! Esto lo mantendrá mirando hacia ti, probablemente con menos incomodidad que normalmente. También te da una buena oportunidad para reforzar el comportamiento (por ejemplo, diciendo: “Cuando me miras, me resulta más fácil pintarte; ¡gracias!”).

4. Construir un set LEGO en compañía

Habilidades sociales para niños: Cooperación, trabajo en equipo, resolución de problemas.

Los amigos que construyen juntos, ¡permanecen juntos! La próxima vez que compres un set LEGO para tu peque, prepara un escenario para que lo construya en compañía de uno o dos de sus amigos.

Mientras colaboran para dar forma a su creación pieza por pieza, pondrán en práctica sus habilidades de comunicación y resolución de problemas, lo que en última instancia fortalecerá sus lazos de amistad. El resultado les dará una sensación positiva de logro compartido.

Los temas con muchos personajes, como los sets LEGO Friends, también ofrecen a los niños muchas oportunidades de practicar las habilidades sociales que promueven los juegos de interpretación, entre las que destacan la empatía, la adaptabilidad y la asertividad. Si son fans de la serie, se sentirán especialmente identificados con los personajes de la pantalla con quienes comparten rasgos de personalidad, ¡desde la tímida Paisley hasta el extrovertido Olly!

Como actividad, construir con LEGO es particularmente beneficioso para los niños tímidos, ya que centrarse en algo concreto establece un propósito para la interacción y puede distraerlos de los sentimientos de torpeza o ansiedad social.

¡Esperamos que estas actividades sean un buen comienzo para potenciar las incipientes habilidades sociales de tu peque!