(0)
    La importancia del juego para el desarrollo de habilidades

    5 habilidades clave que los niños desarrollan a través del juego

    Jugar con bricks LEGO® no es todo diversión y juegos, aunque lo parezca…

    En cada brick que fabricamos, incorporamos una gran dosis de desarrollo de habilidades para reforzar las habilidades esenciales de nuestros jóvenes constructores. 

    Tal vez te sorprenda la cantidad de beneficios que aporta el juego. A nosotros no, pero eso es porque llevamos 90 años trabajando con educadores y científicos para perfeccionar nuestra filosofía de aprendizaje a través del juego

    De hecho, la ONU reconoce el juego como un derecho humano fundamental y, recientemente, atendió nuestro llamado para crear un Día Internacional del Juego, que se celebra cada 11 de junio para destacar la importancia del juego en el desarrollo de todos los niños.  

    Así que, para prepararnos para el LEGO World Play Day (también el 11 de junio), ¡compartamos 5 beneficios clave que se sabe que el juego ayuda a desarrollar en los niños! 

    Habilidades creativas

    La creatividad es uno de los pilares de las “habilidades del siglo XXI”, esas competencias tan valoradas en el “mundo adulto” del que todos fingimos ser parte…, ¿o solo nosotros? 

    Sea como sea, los líderes empresariales colocan la creatividad en el primer lugar de su lista de habilidades más deseadas, ya que denota adaptabilidad, visión de conjunto y habilidades de resolución de problemas. 

    Y al final, construir con LEGO se trata justamente de eso: de creatividad. No hay nada mejor que darle un puño de bricks a un niño y verlo simplemente… crear.   

    Pero cada vez que construyen, los peques usan su creatividad para mucho más que hacer algo increíble (aunque ese sea un gran efecto secundario…). En realidad, están entendiendo el mundo que los rodea a través de las historias que inventan.  

    Cada vez que juegan, los niños encuentran cientos de soluciones creativas. Por ejemplo…, ¿cómo convertir un montón de bricks en un auto? ¿Y cómo hacer que a ese auto de repente le salgan motores de cohete? ¿Le cabrán un pastel, una vaca Y TAMBIÉN un cocodrilo?  

    Resolución de problemas

    Por supuesto, todas esas “soluciones” creativas son respuestas a problemas.

    El juego está lleno de problemas que los niños deben resolver. Y cuando se les acaban los problemas, inventan más. De ahí nacen infinidad de las historias que crean mientras juegan. 

    ¿Y qué es construir con LEGO sino un enorme rompecabezas de problemas por resolver?  

    Desde imaginar cómo se verá su construcción terminada cuando lo único que tienen frente a ellos es una montón de bricks hasta la coordinación mano-ojo que necesitan para embonar los bricks, conectar una parte del modelo con otra, ¡o lograr que sus raras y maravillosas creaciones sean lo suficientemente estables como para aguantar una buena sesión de juego! 

    ¿Quién iba a pensar que los problemas podían ser tan divertidos?  

    Habilidades de colaboración

    Otra de las habilidades clave del siglo XXI es la colaboración, y tal vez sea la más importante de todas.

    Los seres humanos somos sociales por naturaleza. Nos necesitamos unos a otros. Aunque eso no significa que siempre sea fácil convivir…

    Pero el juego ayuda a los niños a practicar, practicar y practicar. 

    A partir de los 5 años, empiezan a familiarizarse con las relaciones recíprocas y a pensar en lo que pueden hacer por sus amigos. 

    El juego les da un entorno alegre y relajado que, al mismo tiempo, tiene reglas internas claras, lo que lo convierte en el espacio ideal para desarrollar esas valiosísimas habilidades sociales. Además, fomenta la empatía, porque los peques comienzan a ver a sus amigos como compañeros de equipo

    Por ejemplo, el juego con LEGO es la forma perfecta de aprender a tomar turnos. Si hay una nave espacial con la que dos o más niños quieren jugar, encontrarán la manera de compartirla. QUIZÁ hasta sin hacer berrinches. O quizá no. 

    Conforme van creciendo y se adentran más en los juegos imaginativos de roles, se lanzan a crear colaboraciones complejas. A lo mejor ahora la nave espacial necesita un capitán, y eso abre la puerta a nuevos personajes que los demás niños pueden interpretar…

    Toda esta colaboración ayuda a los peques a asimilar y entender diferentes puntos de vista, algo que refuerza prácticamente cualquier otra habilidad. Porque sí: entre más, mejor. 

    Desarrollo de la resiliencia

    Construir con LEGO no siempre es fácil ni predecible. Y justo esa es la idea. Porque, si no, venderíamos nuestros sets prearmados… 

    Claro que queremos que nuestros sets se desarmen para que los niños puedan volver a construirlos y transformarlos en algo aún mejor… mientras desarrollan resiliencia en el proceso. 

    Imagínate a un peque tratando de construir la torre más alta posible con bricks LEGO. Se va a caer muchísimas veces.  

    Al principio, eso puede ser difícil de asumir para él. Pero el juego ayuda a los niños a aprender a enfrentar la frustración cuando las cosas no salen como esperaban. 

    Cada vez que recogen los bricks del piso y lo intentan de nuevo, se están diciendo a sí mismos que pueden hacerlo mejor y que pueden confiar en sus habilidades de resolución de problemas. 

    Están aprendiendo que, solo porque algo no funcione a la primera, no vale la pena darse por vencidos.  

    Y eso hace que cada logro se disfrute todavía más. 

    Confianza

    Lo cual nos lleva directamente a la última de nuestras habilidades para la vida: ¡la confianza!  

    Puedes tener toda la creatividad del mundo al alcance de la mano…, ¿pero de qué sirve si no tienes la confianza para usarla? 

    Antes hablamos de los cientos de soluciones creativas que los niños tienen que encontrar cada vez que juegan. Cada una de ellas desarrolla sus habilidades creativas y, lo que es igual de relevante, refuerza la confianza en sus propias capacidades.  

    Eso les da la seguridad necesaria para crear cosas más grandes y temerarias. Para probar ideas más grandes y temerarias. 

    Y no es difícil darse cuenta de lo importante que es esa mentalidad más allá del mundo del juego.

    ¿Qué son las habilidades de CE y CI?

    Estas 5 habilidades clave que ayudamos a los niños a desarrollar a través del juego se distribuyen entre dos grandes marcos de habilidades esenciales. 

    Las habilidades creativas y las habilidades de resolución de problemas forman parte de las habilidades basadas en la inteligencia o de CI, junto con capacidades como el pensamiento lógico, las habilidades cognitivas y la coordinación mano-ojo.  

    Por otro lado, la colaboración, la resiliencia y la confianza están vinculadas a las habilidades emocionales o de CE, que contribuyen a que los niños entiendan sus sentimientos y relaciones. 

    Entonces, ¿estamos diciendo que el juego ayuda a los peques a convertirse en personas polifacéticas capaces de llegar a ser presidentes del mundo? Claro que no. 

    Ah, no, espera… Sí, básicamente, eso es lo que estamos diciendo.  

    ¡A jugar!