Las máquinas de pinball fueron siempre un elemento básico de la cultura de las salas recreativas que ofrecía una mezcla de oportunidades para mostrar habilidad y suerte, así como diversión en su estado más puro.
Partiendo de su experiencia como bibliotecaria y miembro activo de la comunidad de AFOL (fans adultos de LEGO), Antica sabía mejor que nadie lo que a los fans les encantaría de una máquina de pinball funcional.
Iniciamos la conversación preguntándole a Antica sobre el proceso de diseño.
“Empecé por la parte más visible de la máquina: las palancas”, afirma. “Diría que pasé un mes solo explorando cómo hacerlas, probando distintas opciones y luego determinando el flujo de construcción para esa sección”.
Resolver esa cuestión fue el punto de partida para la evolución del modelo. ¿Pero qué tipo de investigación se necesita para diseñar algo que tenga la apariencia de una máquina de pinball real y permita jugar como en ella?
“Tenemos una máquina de pinball en el edificio, así que pasamos mucho tiempo jugando de verdad y familiarizándonos con su mecánica y sus características”, comenta. “Y algunos aficionados al pinball que hay en la oficina también nos aportaron muchos conocimientos durante el desarrollo. Además, participaron expertos en ingeniería, como mi compañero de construcción Hoang, quienes ayudaron a que todas las piezas embonaran perfectamente”.
Al tratarse de una pieza tan nostálgica y asociada con muchísimos recuerdos, no pudimos resistirnos a preguntarle sobre las prioridades del diseño.
“Hablamos de una versión LEGO de una máquina de pinball clásica, así que quisimos asegurarnos de que reflejara las características y la estética icónicas de las máquinas de verdad”, puntualiza.
Pero hay más: “También queríamos que fuera ante todo una máquina de pinball LEGO, un modelo que ofreciera horas de una magnífica experiencia de construcción y, después de terminarlo, permitiera disfrutar del juego con la máxima intensidad”.