1. Proyector de trampas láser
  2. Tecnología de electricidad estática
  3. Contenedor de veneno

Las roboarañas son unos escalofriantes bichitos tecnológicos. Sus malignos ojos lanzan rayos láser tóxicos y, gracias a su tamaño, pueden atravesar las grietas más pequeñas. Generan algún tipo de electricidad estática a través de las patas que les permite subir por las paredes y caminar por el techo.