Ninjago Cuestionario - LEGO.com

EXAMEN DE HISTORIA: TORNEO DE LOS ELEMENTOS

  • La tristeza de los ninjas los separó y todos buscaron otro empleo… ¿a qué se dedicaba Jay?

  • ¡Correcto! Jay pensó que, si se hacía famoso, olvidaría la tragedia de Zane, pero no fue así… lo mismo les sucedió a Kai y Cole.

  • Lloyd reunió a todos los ninjas para platicar; fue entonces cuando apareció la invitación al Torneo de los Elementos. ¿Cómo fue entregada?

  • ¡Correcto! ¡La invitación estaba dentro de una galleta de la fortuna y decía que Zane estaba vivo! Sin embargo, los ninjas tendrían que ganar el torneo para liberar a su amigo…

  • De camino al torneo, conocieron a los demás competidores, todos ellos descendientes del primer maestro elemental. ¿Quién era la misteriosa chica de naranja?

  • Correcto. De hecho, Skylor es hija del Maestro Chen y formaba parte de los malvados planes de su padre… ¡pero tenía algunas dudas!

  • El Maestro Chen ocultaba todo tipo de secretos bajo tierra… ¿cuáles de los siguientes NO encontraron los ninjas en la isla?

  • Sí. El Torneo de los Elementos era una excusa para apresar a los perdedores y robarles su poder elemental. ¡Después tendrían que trabajar en la fábrica de fideos!

  • El Maestro Chen estaba usando el bastón de los elementos para absorber la fuerza de los competidores, pero… ¿qué planeaba hacer con todo ese poder elemental?

  • Sí. ¡A esos tipos LES ENCANTABAN las serpientes!

  • A pesar de los esfuerzos de Kai y Skylor, el Maestro Chen logró llevar a cabo sus planes. Sin embargo, la transformación fue sólo temporal… ¿qué necesitaba Chen para que fuese permanente?

  • ¡Correcto! Por eso Chen decidió capturar al último Anacondrai auténtico de Ninjago: ¡Pythor!

  • Con los nuevos Anacondrai de Chen sembrando el caos por Ninjago, todo parecía perdido… ¡pero fue el propio Pythor quien encontró la forma de derrotarlos! ¿Cuál fue su idea?

  • Correcto. Fue el Sensei Garmadon quien envió primero a los generales Anacondrai al Reino Maldito. Para traerlos de vuelta, tendría que intercambiar su puesto con ellos. Pobre Garmadon… ¡y pobre Lloyd, que volvió a perder a su papá!