SPITTA

Aunque una de las armas más valiosas de los Venomari son sus colmillos, que producen el veneno, Spitta tiene un pequeño problema. Posee unos colmillos muy finos y largos, por lo que literalmente no puede tener la boca cerrada y babea y escupe veneno todo el tiempo.

Aunque Spitta es un soldado Venomari, nadie diría que tiene alma de guerrero. Lo que sí que resulta útil para la tribu es el hecho de que babee veneno constantemente y haya aprendido a acumularlo en los frascos de Acidicus para que los demás puedan usarlo. Spitta es totalmente leal a su tribu y creía intensamente en el inminente retorno del Gran Devorador.