#fff218

Capitán pirata

“¡Arr! ¿Es que no sabes quién soy? ¿Y quién se te ocurre que podría ser?”

Un auténtico pirata es un despiadado y ruin hijo de un perro de mar: exactamente lo que aspira a ser el Capitán pirata. Ciertamente, su tosco parche en el ojo, su garfio y su pata de palo lo hacen verse como uno, pero debe admitir que ha sufrido algún que otro contratiempo por el camino.

En primer lugar, sus barcos siguen hundiéndose. No importa si es un enorme galeón o un pequeño bote, todo buque en el que pone la pata comienza a zozobrar antes de cinco minutos. Luego están los mareos… a veces, una fotografía del océano es suficiente para ponerlo fuera de juego. Y lo peor de todo es que está teniendo verdaderos problemas para inventar un buen nombre de pirata. Todos los buenos (desde Garfiofierro hasta Barbabrick) parecen estar tomados. El Capitán pirata cree que si tan sólo pudiera idear un nombre que infundiese temor en el corazón de los marineros de agua dulce, ¡la solución al resto de sus problemas llegaría sola!