Especie en peligro

Durante las primeras guerras contra las tribus de cazadores, los “gatos subterráneos” fueron los enemigos más duros de Sir Fangar. Desesperado por vencer y cegado por su ira, Sir Fangar envió parte de su ejército a atacar el poblado del Tigre mientras estaba desprotegido. Su objetivo era dividir la tribu del Tigre, pero sólo consiguió fortalecerla. Les enseñó exactamente en qué manos caería Chima si no ganaban.

Salvados por el Fénix

Los tigres que huyeron ese día lo hicieron hacia el Monte Cavora, que entonces era aún un lugar seguro, y fueron recibidos por los fénix con los brazos abiertos. Los fénix reconocieron su responsabilidad en lo que había ocurrido y entregaron CHI del fuego a Tormak y sus “gatos subterráneos” para que pudieran luchar contra las tribus de cazadores con más eficacia.

Proteger al protector

Tras aquel cobarde ataque sobre su poblado, los tigres decidieron que jamás volverían a estar indefensos. Todos los miembros de la tribu (hombres, mujeres y niños) fueron entrenados en el arte de la lucha. Los niños comenzaban a entrenar en cuanto podían mantenerse en pie. De este modo, los tigres adquirieron tanta experiencia luchando que pronto superaron a sus anteriores protectores, los fénix. Aquello fue lo que provocó el nacimiento de la Real Guardia Felina del Fénix, en la que sólo pueden servir los mejores de entre los mejores.