Cerdo motorista

Se rumorea que el cerdo motorista pasó sus primeros años vagabundeando por las aldeas de los cerdos, viviendo al límite y haciendo lo posible por sobrevivir. O quizá fue él quien inició el rumor para que todos lo admirasen, con ese bigote falso que se pone todas las mañanas sobre el labio superior y no engaña a nadie. De cualquier modo, seguro que los pájaros están deseando verlo desaparecer tras la puesta de sol.