Speedorz

El Reino de Chima posee una extensión tan enorme que cubrirla caminando, corriendo o volando requiere demasiado tiempo. Hace muchos, muchos años, las criaturas hicieron un asombroso descubrimiento: ¡ruedas autoalimentadas! Talladas en la roca mágica del Monte Cavora, las ruedas absorben la energía de la tierra que las rodea, por lo que desarrollan su máximo rendimiento en lugares en los que abunda la vida y el desarrollo. Las junglas frondosas, las colinas verdes y los cañones cubiertos de musgo son fantásticos para las ruedas; los paisajes estériles y los desiertos, no tanto. Para sacar el máximo partido a su descubrimiento, las criaturas de Chima engancharon pequeñas carrozas a las ruedas mágicas, inventando así los Speedorz. 

Las carreras de Speedorz (tanto las oficiales como las oficiosas) son muy populares en Chima. Los niños compiten entre sí en los caminos selváticos de las Colinas Sombrías mientras los mayores se desafían en los escabrosos cañones. Pero las competiciones más importantes se celebran en el Gran Estadio de Chima. Situado en una enorme llanura cubierta de musgo que se extiende frente al Templo del León, el Gran Estadio de Chima se transforma literalmente durante las carreras. Una increíble variedad de circuitos y senderos imposibles emerge de la tierra por acción del Chi dorado. 

Todas las tribus envían un equipo de pilotos para competir por el premio: un único y tremendamente poderoso orbe de Chi dorado. ¡Cuando ganan, las tribus disfrutan con orgullo de su victoria y su derecho a alardear durante semanas tras la competición!

Aunque las competiciones son meramente deportivas, algunos las consideran buenas alternativas al combate tribal y usan los torneos para resolver pequeñas disputas y conflictos diplomáticos. Las tribus han resuelto de este modo sus problemas durante generaciones. Sin embargo, puede que las nuevas tensiones no sean algo que el Gran Estadio permita resolver…